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redireccionar desde un componente en symfony

si desde un componente necesitas redireccionar a otra página (@homepage en el ejemplo), y pruebas:
$this->redirect('@homepage');
Verás que no funciona. Tiene lógica, estas en un componente, en ‘un cacho’ del objeto, así, deberás acceder al controlador del objeto para poder redireccionar:
$this->getController()->redirect('@homepage');
Dicho esto, ahora habrá q pensar si realmente quieres redireccionar desde el componente. En mi caso, me parecía necesario hasta justo el segundo después de dar con el modo de hacerlo. Acto seguido, comenté la linea…

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cerrar Garoña

Ahora estamos con el cierre de Garoña.  La postura fácil es decir que lo nuclear es malo, y que hay que cerrarla. Personalmente me faltan datos para conocer realmente los peligros de las centrales nucleares (mas allá de los residuos, que eso esta bastante claro). Lo que si sé seguro es que cerrar Garoña, sin hacer nada mas , es bastante absurdo.
Cerrar las nucleares, sin avanzar MUCHO en generación eléctrica, supone déficit de electricidad. Es decir, se la compraríamos a Francia (lo notaríamos en la factura), que por otro lado nos la daría de sus centrales nucleares (pero claro, lo importante es que en España no haya nucleares. Si mi móvil lo recargo gracias a nucleares francesas, eso no importa…).
Generar el equivalente a las centrales nucleares, mediante energía eólica o solar, supondría plagar la península de hélices y paneles solares, al estilo de los plásticos de Almería. Digo yo que eso tendrá algún coste medioambiental, no? (dejando aparte el problema de siempre de esas energías, que no puede producirse según demanda,sino según sople el viento o pegue el sol)

La otra opción, la mas coherente de un antinuclear , sería reducir drasticamente el consumo eléctrico. Y drasticamente es drasticamente, no como los amish, pero casi. La energía nuclear es de las mas baratas. Sin ella tenemos menos energía y mas cara… o dejamos de enchufar de todo o nos dejamos de hacer el talibán.

Soy consciente de que cada vez tengo mas cosas eléctricas, prácticamente todas las bombillas de casa son de bajo consumo y esas cosas, pero el router lo tengo siempre encendido, el portátil viejo casi siempre, la tele en standby(y la tdt, y la cadena de música…),Pilas recargables para mil trastos, móviles… si por mi fuera tendríamos secadora desde hace siglos… y así hasta el infinito. Si en tu caso es algo parecido, deja de decir nuklearrik ez, por favor, o al menos haz un esfuerzo por cambiar de hábitos energéticos.

Bueno, sin mas, que era para desahogarme un poco, es que me parece absurdo lo de cerrar Garoña en el 2011. Si no te crees el informe,crees que es insegura, ciérrala YA, y si el informe es fiable, déjala otros 10 años y mete caña en buscar sustitutos.

actualización: al final es 2013, pero eso no cambia nada,  sigue pareciéndome absurdo, pues esos 2 años no dan para cambiar nada.

info sobre consumo eléctrico en España: resumen 2008 sacado de la web de UNESA.

saber el modulo y/o acción el el que se ejecuta un partial en symfony

Haciendo un partial con un listado me he encontrado con el problema que al querer paginar el listado necesito saber el modulo y acción en que se está ejecutando ese parcial. Para eso nos viene de maravilla  $sf_context.

en el partial,  $sf_context->getActionName() nos devolvera el nombre de la acción, y  $sf_context->getModuleName() el del modulo,con lo que ya hacer el link_to es trivial.

Ante la crisis eclesial

a continuación reproduzco el texto, publicado aquí y en los principales periódicos impresos (en alguno de los cuales suponen que todos los firmantes son teólogos – es la primera vez q me llaman teólogo-)

Somos conscientes de que este escrito es un procedimiento extraordinario, pero nos parece que también es extraordinaria la causa que lo motiva: la pérdida de credibilidad de la institución católica que, en buena parte, es justificada y que los medios de comunicación han convertido ya en oficial, está alcanzando cotas preocupantes. Este descrédito puede servir de excusa a muchos que no quieren creer, pero es también causa de dolor y desconcierto para muchos creyentes. A ellos nos dirigimos principalmente.

# 1.- La Iglesia fue definida desde antiguo como santa y pecadora, “casta prostituta”. Crisis graves no han faltado nunca en su historia, y la actual puede dolernos pero no sorprendernos. Toda crisis es siempre una oportunidad de crecimiento, si sabemos en estos momentos “no avergonzarnos del Evangelio” y amar a nuestra madre. Sabiendo que el amor a una madre enferma no consiste en negar o disimular su enfermedad sino en sufrir con ella y por ella. Si deseamos una Iglesia mejor no es para militar en el club de los mejores, sino porque el evangelio de Dios en Jesucristo se la merece.
# 2.- No hay aquí espacio para largos análisis, pero parece claro que la causa principal de la crisis es la infidelidad al Vaticano II y el miedo ante las reformas que exigía a la Iglesia. Ya durante el Concilio se hicieron durísimas críticas a la curia romana. Más tarde Pablo VI intentó poner en marcha una reforma de esa curia, que ésta misma bloqueó. Es muy fácil después convertir a un papa concreto en cabeza de turco de los fallos de la Curia. Por eso preferimos expresar desde aquí nuestra solidaridad con Benedicto XVI, a nivel personal y a pesar de las diferencias que puedan existir a niveles ideológicos: porque sabemos que los papas no son más que pobres hombres como todos nosotros, que no deben ser divinizados. Y que si algún error grave se cometió en todos los pontificados anteriores fue precisamente el dejar bloqueada esa urgente reforma del entorno papal.
# 3.- Una de las consecuencias de ese bloqueo es el injusto poder de la curia romana sobre el colegio episcopal, que deriva en una serie de nombramientos de obispos al margen de las iglesias locales, y que busca no los pastores que cada iglesia necesita, sino peones fieles que defiendan los intereses del poder central y no los del pueblo de Dios.

Ello tiene dos consecuencias cada vez más perceptibles: una es la doble actitud de mano tendida hacia posturas lindantes con la extrema derecha autoritaria (aunque sean infieles al evangelio e incluso ateas), y de golpes inmisericordes contra todas las posturas afines a la libertad evangélica, a la fraternidad cristiana y a la igualdad entre todos los hijos e hijas de Dios, tan clamorosamente negada hoy. Otra consecuencia es la incapacidad para escuchar, que hace que la institución esté cometiendo ridículos mayores que los del caso Galileo (pues éste, aunque tenía razón en su intuición sobre el movimiento de los astros, no la tenía en sus argumentos; mientras que hoy la ciencia parece suministrar datos que la Curia prefiere desconocer: por ejemplo en problemas referentes al inicio y al fin de la vida). La proclamada síntesis entre fe y razón se ve así puesta en entredicho.
# 4.- Pero más allá de los diagnósticos, quisiéramos ayudar a actitudes de fe animosa y paciente para estas horas negras del catolicismo romano. Dios es más grande que la institución eclesial, y la alegría que brota del Evangelio capacita hasta para cargar con esos pesos muertos. No vamos a romper con la Iglesia, ni aunque hayamos de soportar las iras de parte de su jerarquía. Pero tememos la lección que nos dejó la historia: las dos veces en que el clamor por una reforma de la Iglesia fue universal y desoído por Roma, están relacionadas con las dos grandes rupturas del cristianismo: la de Focio y la de Lutero. Ello no significa que la ruptura fuese legítima: sólo queremos decir que no pueden tensarse las cuerdas demasiado. Tampoco vamos a romper, porque la Iglesia a la que amamos es mucho más que la curia romana: sabemos bien que apenas hay infiernos en esta tierra donde no destaque la presencia callada de misioneros, o de cristianos que dan al mundo el verdadero rostro de la Iglesia.
# 5.- Durante gran parte de su historia, la Iglesia fue una plataforma de palabra libre. Hoy nadie creerá que un santo tan amable como Antonio de Padua pudiera predicar públicamente que mientras Cristo había dicho “apacienta mis ovejas”, los obispos de su época se dedicaban a ordeñarlas o trasquilarlas. Ni que el místico san Bernardo escribiera al papa que no parecía sucesor de Pedro sino de Constantino, para seguir peguntando: “¿hacían eso san Pedro o San Pablo? Pero ya ves cómo se pone a hervir el celo de los eclesiásticos para defender su dignidad”. Y terminar diciendo: “se indignan contra mí y me mandan cerrar la boca diciendo que un monje no tiene por qué juzgar a los obispos. Más preferiría cerrar los ojos para no ver lo que veo”… Precisamente comentando este tipo de palabras, escribía en 1962 el papa actual (en un artículo titulado “libertad de espíritu y obediencia”): “¿es señal de que han mejorado los tiempos si los teólogos de hoy no se atreven a hablar de esa forma? ¿O es una señal de que ha disminuido el amor, que se ha vuelto apático y ya no se atreve a correr el riesgo del dolor por la amada y para ella?”.

Así quisiéramos hablar: no nos sentimos superiores, pues conocemos bien, en nosotros mismos, cuál es la hondura del pecado humano. La Escritura, hablando de los grandes profetas, enseña que su destino no es el protagonismo sino la incomprensión; y ante eso nos obligan las palabras del apóstol Pablo: “si nos ultrajan bendeciremos, si nos persiguen aguantaremos, si nos difaman rogaremos”. Pero nos sentimos llamados a gritar porque también hay allí una imprecación impresionante que tememos tenga aplicación a nuestro momento actual: “¡por vuestra causa es blasfemado el nombre de Dios entre las gentes!”.

“Fijos los ojos en Jesús, autor y consumador de la fe” sabemos que podemos superar estos momentos duros sin perder la paciencia ni el buen humor ni el amor hacia todos, incluidos aquellos cuyo gobierno pastoral nos sentimos obligados a criticar. Este es el testimonio que quisiéramos dar con estas líneas.

Juan Antonio Estrada, Imanol Zubero y las firmas que siguen:

(En el original todas van acompañadas del DNI que en esta publicación se omite)

Aburto Rike, Juan María
Adell Ventura, Joaquim
Aguinaga García, Marisa
Aguirre Osacar, Alejandro
Aguirre Martín-Gil, Mª Teresa
Alcalde Revilla, José Luis
Alegre Santamaría, Xavier
Amigot Gracia, José Manuel
Andrea García Calvo, Maite
Anta Moldón, Argentina
Aranda Latorre, José Miguel
Arias Ergueta, Pedro Luís
Arnedo Forcano, Ricardo
Arpide Etxano, Xabier
Arpide Etxano, Asier

Arregui Olaizola, José
Askasibar Renobales, Xabier
Apastegui Mangado, Augusto
Ayerra Rodríguez, Mari Patxi
Azilu Sagastuy Jesús
Azpeitia Bengoa, Miguel Ángel

Baena Altisent, Mª Isabel
Baeza Atienza, Javier
Barba Pérez, Carmen
Barbazán Díaz, Pilar
Barja de Quiroga, Mª Mercedes
Barja de Quiroga, Mª Dolores
Beca, Mª Pilar
Beltrán de Otalora Goya, José L
Beorlegui Rodríguez, Carlos
Bérchez González, Rafaela
Bernabeu López, José Ramón
Biosca i Carbonell, Imma
Blanco Ruíz, Antonio
Blázquez Jiménez, Virginia
Boedo Osorio, Rosa Mª
Bofill Portabella, Roser
Bosch Sintes, Juan José
Bragulat Bosom, Francesc
Bueno González, Rafael

Calle de la Peña, Javier
Carreras, Ignasi
Carrión Mangas, Hipólito
Casas Andrés, Roberto
Carrasco Macarro, Joaquín
Casasnovas, Ana Mª
Castel Branco, Mª Inés
Castell-Ruiz Casado, Ana
Castelli, Hugo
Castillo Rodríguez, Javier
Castro Recuero, Jesús
Celigueta Crespo, Tere
Cigüenza Zuazo, Marta
Claret Corominas, Jordi
Collado Broncano, Manuel
Coloma León, Agustina
Comes Ballester, Josep Antoni
Comín i Oliveres, Antoni
Corera Oroz, Concepción
Corera, Violeta
Crende Corbera
Criado Lobato, Modesta
Cruces Gaitán, Timoteo
Cuenca Valdivia, Pedro

De Burgos Román, Juan
De Dompablo y B de Qurirós, Jorge
De Juan-Creix i Bretó,n Ignasi
De la Vega Cebrián María
Del Rey, Charo
Delgado López, Teresa
De Miguel Rivas, Carmen
De Sebastián, Luis
De Tapia Pérez, Emiliano
Díaz, Flor
Díaz Ortiz, José
Domínguez Domínguez, Matías
Duato Gómez-Novella, Antonio

Echávarri Zuazu, Mª Angeles
Echeverría Erro, Jesús
Echeverria Erro, Teresa
Eizaguirre Díez de Rivera, Carmen
Espino Granado José Luis
Esquinas Candenas, Mercedes
Etxeazarraga Gokikoetxea

Fanjul Suárez, Gonzalo
Fernández Barberá, Carlos
Fernández Benítez, Miguel
Fernández Campoamor, Beatriz
Forcano Cebollada, Benjamín
Forcano Lloveras, Antonio Mª
Fuster Junquera, Patricia

García-Aguiló Lladó, Matilde
García Albertos, José Ramón
García-Castellano García, Ana
García de Eulate Romanos, Mª Jesús
García García, José Luis
García González, Quintín
García-Moreno García, Catalina
García Pérez, Rubén
García Roca, Ximo
Garrido Amado, Mª Victoria
Garzón Montenegro, Elena
Gaztambide Roldan, Sagrario
Gil, Carlos
Giménez Meliá, Josep
Ginel Viela Alvaro
Gómez-Marthino Cortés, Ana
Goikoetxea Iturregui, Marije
Goikoetxea Iturregi, Enrique
Gómez Cañedo, Julio
Gómez Rodríguez, Enrique
González González, Ana Mª
González Faus, José Ignacio
González López, Guillermo
González Tánago, Julio
Goñi Soroa, Javier
Górriz Latorre, Jorge
Gorrochategui Oyaneder, Carmen
Grande Lorenzo, Beatriz
Gutiérrez del Val, Macrina

Haya Oteiza, Margarita
Hernández Rey, Carmen
Hernández Zubizarreta, Antonio
Hernández Martínez, Antonio

Ibáñez Pastor, Luis
Iglesias Meilan, Jose Luís
Iragui Aguinaga, Sixto
Iribarren Echarri, Mª Teresa
Iribarren Lizarraga, Jesús
Iruretagoyena Sánchez, Javier María
Isusquiza Yarritu, Luís Ignacio
Jiménez Larrea, Marta
Jiménez Urbano, José Luis
Joya Castellano, Blanca
Juan Herranz, Gema

Laborda Hernández, Joaquin
Lanao Clavera, Jesús
Largo Macho, Otilio
Larraya Zaragüeta, Manuel
Linaza, Antonio
Llano, Ana
Llorente Mingo, Javier
Lobo Alonso, José Antonio
Lois Fernández, Julio
López Bruñet, Trinidad
López López, Juan Francisco
López Yebra, Emilio
Lunar Hernández, Carmen

Madariaga Garamendi, Iosu
Maestrojuan Correcher, Pilar
Malla Escofet, Pilar
Marone Borbón, Mª Teresa
Markina García, Nerea
Martí, Félix
Martín de la Concha, José Luis
Martín Martínez, Vicenta
Martínez de Ag Ortiz de Zárate, Javier
Martínez Flórez, Ángel
Martínez Genique, Alberto
Martínez García, Salvador
Martínez González, Manuel
Martínez Gordo, Jesús
Martínez Lalmolda, Carmelo
Martínez Rodamiláns, Ana María
Martínez Sola, Mª Mercedes
Masiá Clavel, Juan
Mateo de Miguel, Felícitas
Mendezona, Mikel
Mendia Gallardo, Rafael
Mendoza García, Salvador
Merino Paz, Dolores
Merino Pérez, Lorenzo
Mesperuza Rotger, Eskolumbe
Miaja de Sarrazo, Ana María
Mirena Bakaioa, Joseba
Mora Moracho, Natividad
Moreno Domingo, Carmen
Moreno Muguruza Carmen
Moreno Muguruza Mercedes
Moreta, Ignasi
Mostazo Alava, Ana Carmen
Muerza Serra, Javier
Múgica Munárriz, Guillermo
Mujal, Lluis G
Muñoz Barrera, Francisco
Murillo Urcelay Isabel
Mutiloa Goldáraz, Mª del Carmen

Oiz Ibarrola, Roberto
Oliveres Sanvicens, Mª Lluisa
Onrubia, Javier
Ontañón Carrera Guillermo
Oñate Lamas, Joan
Oñate Landa, M Carmen
Oñate Landa, Javier
Oroz Echarri, Ramón
Orradre Esáin, Miguel
Ortega González, Ascensión
Ortega Rodríguez, Álvaro
Ortuzar Arines, Bingen
Osés Serda Mª, Asunción
Oyarzabal, Elena

Pagola Lorente, Javier
Paradinas Riestra, Luis
París Aristy, Patxi
Pasto Bodmer, Alfredo
Pastor Blancou, Sofía
Peña Herrero, Julia
Peña Vázquez, Manuela
Perea, Joaquín
Pereda Olarte, Carlos
Pérez de los Santos, Héctor
Pérez Hernández, Rafael
Pérez González, Mª José
Pérez- Soba Baró, Pilar
Pérez Tapias, Juan Antonio
Pico de Coaña de Valicourt, Yago
Pizarro, Segundo
Prudencio Morales, Mª Luisa
Pujol Lago, Pura
Queralt Llaudert, Eulalia
Quirós Saíz, José Luis

Raguer, Hilari
Ramirez de Olano Egurbide, Maria Begoña
Reino Prada Miren, Estibalitz
Renedo, Heraclio
Riega Riega, Mª Isabel
Ríos Villanueva, Marta
Rodríguez Aguado, Eubilio
Rodríguez Fernández, José Miguel
Rodríguez García, Micaela
Rodríguez Gómez, Franco
Rodríguez Sánchez, Antonio
Rodríguez Teso, Agustín
Rosende Paz, Emilia
Ruiz Fernández, Cristina
Ruiz Orbezua, Elena
Ruiz Torres, Tomasa

Sacristán Gárate, Pilar
Saenz de Cabezón Anitua, Miguel
Sáenz de Ugarte Eguskiza, Luis
Saenz Novales, Patricia
Sagaseta Castaño, Juan José
Sala Canela, Magda
Salamero Duaso, Mª Cruz
Sánchez Maus, Jesús
Sánchez Menéndez, Pedro
Sánchez Monroy, Ignacio
Sánchez Torrado, Santiago
San Martín Picabea, Inés
San Martín Oncea, Vicente
Sasia, Peru
Sastre García Jesús
Seguí Martí, Anna
Sobrino Aranzabe, Itziar
Sol Bachs, Salvador
Sols Lucia, Luis
Tamayo Acosta, Juan José
Tascón Fernández, Julio
Terribas Alamegó, Jaume
Terribas i Sala, Núria
Terribas i Sala, Joan Maria
Tito Lloret, Amelia
Tojo Menéndez, José Ramón
Toña Guenaga, Ángel
Torrens Viladecans, Josep
Torres García, Carmen
Torres Pérez, Mª José
Torres Queiruga, Andrés
Tortosa Alarcón, José María
Tostado Sánchez, Pedro
Totosaus, Josep Mª
Turias Dancausa, María Isabel

Ulibarri Fernández, Florentino
Ulloa, Edith
Uraga Laurrieta, Bittor
Urda Alguacil, Antonio
Urribe-Echevarría Arabaolaza, Begoña
Uribarri, Juanto
Urrutia Gómez, Javier
Vázquez Torres, Magdalena
Velasco Criado, Demetrio
Velasco Martínez, Rufino
Vélez Sáez, Mª Soledad
Vicente Martín Mª Antonia
Vila Despujol, Ignacio
Villar Villar, Evaristo
Vitoria Cormenzana, F Javier
Zabalo Gómez, Francisco Javier
Zubía Guinea, Marta
Zumalde Otegui, Ana María
Zugasti Martínez, Mª Jesús

Todo es culpa de la crisis

Veo esta tarde en las noticias que han crecido las demandas por agresión de menores a sus padres “por culpa de la crisis”. Desarrollada la noticia, el problema es que ante la escasez de dinero muchos padres están viéndose forzados a decir que NO a los caprichos de sus hijos, y éstos que nunca han recibido un “no” por respuesta, responden violentamente.

¿Realmente el problema de esto es la crisis? yo mas bien diría que somos unos padres malísimos…

A quien votar en estas elecciones…

Este Domingo, otra cita con las urnas. Esta vez Parlamento Vasco. Como en cada ocasión, sigo sin saber a quien votar. Sin entrar en lo que espero del futuro parlamento, lo que tengo claro es lo que espero de los candidatos. Que no se pongan a parir unos a otros, sino que cuenten lo que aportan. Tan sencillo y ya me he quedado sin candidatos…
Los únicos a los que en una entrevista no les he visto despotricar sobre los demás (incluso se han negado tras preguntas directas), han sido los candidatos de Aralar, lo cual les da bastantes puntos. También queda, como en otras ocasiones votar a P+J. Eso sí, votar siempre. No vale no jugar y luego quejarse del partido.

Mis descargas desaparecen !!

Llevo un par de días en los que es imposible descargar nada de internet (vía navegadores, probado en firefox y en ie7). La descarga comenzaba con normalidad, pero al finalizar, el archivo (no importa que fuera un pdf, instalador, Zip…) desaparecía de la carpeta.

Mirando por internet no vi soluciones claras, pero mas de uno hacía referencia al antivirus, en concreto al que tenía yo (AVG). Me sonaba a respuesta fácil (el antivirus siempre es responsable de todo – y sino Microsoft – ) pero lo cierto es que efectivamente el iconito del antivirus no estaba en la barra, y tras desinstalarlo, todo volvió a la normalidad. Ahora estoy probando AVAST…


Enlaces en del.icio.us

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